1. Personaliza el Menú de Inicio
Windows 11 trae un menú de inicio renovado, centrado por defecto, pero puedes personalizarlo para que se ajuste a tu estilo de trabajo. Ve a Configuración > Personalización > Inicio para cambiar la posición del menú (por ejemplo, moverlo a la izquierda) y anclar o desanclar aplicaciones según tus necesidades. Además, puedes agrupar tus aplicaciones en carpetas y ajustar qué elementos (documentos recientes, accesos directos a carpetas) se muestran, haciendo que la búsqueda de tus programas favoritos sea mucho más rápida.
Con esta personalización, no solo se mejora la estética del sistema, sino que se optimiza el acceso a las herramientas que usas a diario. Algunas aplicaciones de terceros también permiten una personalización aún más profunda, si deseas transformar completamente la experiencia del menú de inicio.
2. Usa Snap Layouts para Organizar Ventanas
Una de las novedades más útiles de Windows 11 son los Snap Layouts, que te permiten distribuir y redimensionar ventanas de forma automática. Al pasar el cursor sobre el botón de maximizar de cualquier ventana, verás una serie de opciones de organización (dos, tres o cuatro zonas) para aprovechar al máximo el espacio de tu pantalla.
Esta funcionalidad facilita la multitarea al permitirte trabajar con varias aplicaciones al mismo tiempo sin perder el control. Snap Assist te ayuda a ajustar las ventanas para que se acomoden perfectamente y, en conjunto con Snap Groups, podrás restaurar grupos de aplicaciones predefinidos para tus tareas recurrentes.
3. Crea Escritorios Virtuales
Los escritorios virtuales te permiten separar tus entornos de trabajo, ya sea para actividades laborales, de ocio o personales. Presiona Windows + Tab para acceder a la vista de tareas y crea nuevos escritorios. Puedes renombrarlos y organizarlos según tus proyectos o áreas de interés.
Esta división ayuda a minimizar la distracción y a mantener un espacio de trabajo limpio. Además, puedes mover aplicaciones entre escritorios con un sencillo arrastre o mediante el menú contextual, haciendo que la gestión de tareas sea mucho más eficiente.
4. Activa el Modo Oscuro
El modo oscuro reduce la fatiga visual y puede ayudar a ahorrar batería en dispositivos OLED. Para activarlo, ve a Configuración > Personalización > Colores y selecciona “Oscuro” como tu modo de color. Este cambio afecta tanto al sistema como a las aplicaciones compatibles.
Además, el modo oscuro mejora la concentración en entornos con poca luz, y muchos desarrolladores de aplicaciones ya han adaptado sus productos para ofrecer una experiencia coherente en este modo, lo que te permitirá trabajar de forma más cómoda durante largas horas.
5. Utiliza la Función de Dictado
La función de dictado de Windows 11 te permite escribir sin necesidad de teclear, ideal para redactar documentos largos o enviar mensajes rápidamente. Pulsa Windows + H para activar el dictado, y verás un micrófono en pantalla que empieza a transcribir lo que dices.
Esta herramienta no solo convierte voz en texto, sino que también admite comandos para insertar signos de puntuación, cambiar de línea o incluso corregir errores. Es especialmente útil para aquellos que prefieren hablar en lugar de escribir o para personas con dificultades de motricidad.
6. Domina los Atajos de Teclado
Los atajos de teclado son fundamentales para agilizar cualquier tarea. Windows 11 incluye una gran variedad de combinaciones, como Windows + D para mostrar el escritorio, Alt + Tab para cambiar entre aplicaciones y Ctrl + C/V para copiar y pegar. Dominar estos atajos puede ahorrarte minutos valiosos cada día.
La eficiencia aumenta notablemente cuando reduces la dependencia del ratón. Dedica algo de tiempo a aprender los atajos más útiles para tus actividades diarias, y verás cómo mejora tu flujo de trabajo, especialmente en entornos multitarea.
7. Aprovecha el Historial del Portapapeles
Con Windows 11, el portapapeles se transforma en una herramienta poderosa. Al presionar Windows + V, accedes a un historial que almacena múltiples elementos copiados. Esto te permite recuperar textos, imágenes o enlaces que hayas copiado anteriormente, sin perder información por copiar solo el último elemento.
Además, puedes pinchar elementos para que permanezcan en el portapapeles de forma permanente y, si activas la sincronización entre dispositivos, incluso podrás tener acceso a estos elementos en otras máquinas donde hayas iniciado sesión con tu cuenta de Microsoft.
8. Configura el Asistente de Concentración
El Asistente de Concentración (Focus Assist) es una función esencial para evitar distracciones. Esta herramienta te permite silenciar notificaciones no prioritarias durante periodos de trabajo intensivo o mientras juegas. Configúrala desde Configuración > Sistema > Asistente de concentración para que se active de forma automática en horarios determinados o cuando detecte que estás usando aplicaciones en pantalla completa.
Al establecer prioridades, puedes asegurarte de recibir solo aquellas notificaciones que consideres críticas, ayudándote a mantener la concentración y a mejorar tu productividad sin interrupciones innecesarias.
9. Optimiza las Aplicaciones de Inicio
Las aplicaciones que se ejecutan al iniciar Windows pueden ralentizar el arranque y consumir recursos en segundo plano. Para mejorar el rendimiento, abre el Administrador de tareas (Ctrl + Shift + Esc) y ve a la pestaña "Aplicaciones de Arranque". Aquí podrás deshabilitar aquellas aplicaciones que no necesitas al iniciar el sistema.
También es recomendable revisar la configuración de “Aplicaciones en segundo plano” en Configuración > Privacidad > Aplicaciones en segundo plano para evitar que programas innecesarios consuman recursos. Con estos ajustes, lograrás un inicio más rápido y un sistema más ágil.
10. Usa la Búsqueda Avanzada en File Explorer
Windows 11 permite búsquedas muy precisas en el Explorador de archivos. Gracias a operadores de búsqueda avanzados, como content:"palabra clave"
, puedes encontrar archivos que contengan texto específico dentro de su contenido. Esto es especialmente útil para localizar documentos o correos electrónicos guardados localmente.
Para sacarle el máximo partido, asegúrate de que las ubicaciones relevantes estén indexadas correctamente. Ve a Opciones de Indexación desde el Panel de Control y ajusta los tipos de archivo que deseas que se incluyan en la búsqueda. De esta forma, lograrás resultados más completos y precisos.
11. Personaliza el Menú Contextual
El menú contextual (al hacer clic derecho) en Windows 11 ha sido simplificado, pero aún puedes acceder a opciones avanzadas pulsando Shift + F10 o seleccionando “Mostrar más opciones”. Esto te permitirá recuperar el clásico menú contextual de Windows 10, que ofrece accesos directos a propiedades, enviar a, copiar ruta, entre otros.
Además, existen herramientas de terceros que te permiten personalizar este menú aún más, agregando o eliminando opciones según tus necesidades. Así podrás disponer de un menú contextual a medida, optimizado para tus tareas diarias.