El inicio rápido es una función en Windows 11 que ayuda a reducir el tiempo de arranque de tu computadora. Al activar esta opción, el sistema guarda ciertos datos al apagarse, lo que permite que el arranque sea más rápido cuando vuelvas a encenderlo. Sigue estos pasos para activarlo:
El inicio rápido puede mejorar considerablemente el tiempo de arranque de tu sistema. Al almacenar una parte del sistema en un estado hibernado, Windows 11 puede iniciar más rápido cuando se enciende, lo que resulta en un mejor rendimiento general para los usuarios que necesitan un inicio más ágil.
Si experimentas problemas con el inicio rápido, puedes intentar desactivarlo temporalmente y ver si mejora el rendimiento. Algunos problemas de hardware o controladores pueden interferir con esta función.
Activar el inicio rápido en Windows 11 es una forma sencilla de reducir el tiempo que tarda tu computadora en arrancar. Sigue estos pasos para aprovechar esta función y disfrutar de un sistema más ágil y rápido.
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