Windows 11 ofrece varios efectos visuales que pueden hacer que el sistema se vea más atractivo, pero también pueden afectar el rendimiento, especialmente en equipos con recursos limitados. Si quieres optimizar el rendimiento, puedes desactivar algunos de estos efectos visuales. Sigue estos sencillos pasos:
Desactivar los efectos visuales puede resultar en una experiencia más rápida y fluida, especialmente si tu computadora tiene especificaciones modestas o si quieres liberar recursos para otras tareas importantes. Esto es especialmente útil para quienes necesitan una mayor respuesta del sistema al trabajar con aplicaciones exigentes o realizar varias tareas a la vez.
Si estás buscando un rendimiento aún mejor, puedes considerar actualizar a un disco SSD si aún usas un disco duro tradicional (HDD), y mantener tu sistema operativo y drivers actualizados para garantizar que todo funcione de manera óptima.
Desactivar los efectos visuales innecesarios es una de las maneras más fáciles y rápidas de mejorar el rendimiento de Windows 11, sobre todo en equipos más antiguos o con pocos recursos. Sigue estos pasos para optimizar tu experiencia y disfrutar de una computadora más rápida y eficiente.
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